—¡Es sorprendente! ¡Maravillosa!
—He dedicado mi vida a las pinturas. Pero esto...
—Nunca vi algo semejante.
—Los materiales. Dónde consiguió los materiales.
—Y los colores!
¡Cómo logró los colores!
—Bueno... mucho que decir, y difícil de comprender.
Pero puedes estar seguro de que es de mi autoría.
—Cuál es su nombre.
—Jesús.


Bonito y reflexivo.
ResponderBorrarUn abrazo.
Muchas gracias por tu atenta visita.
Es la idea de abrir blog con comentarios habilitados :)
BorrarGracias de igual manera, a ti. Los comentarios son un detalle muy alentador.
Grata tarde, Amalia. Un abrazo 🌄